

La gira Papitour nos ha permitido seguir a Miguel Bosé por distintas ciudades y disfrutar no sólo del artista, sino de la persona. Culto y sensible, su vocación desde niño fue la oceanografía, que mantiene como hobby cuando bucea o investiga en los fondos marinos, lo que le permite disfrutar de nuestras costas y nuestros mares. «Tengo debilidad por los cetáceos y siento una enorme curiosidad por los cefalópodos», declara. Colabora activamente con la organización medioambiental Océano, implicada en la preservación de los fondos marinos y sus ecosistemas. Y, más allá de los mares, declara que «mis héroes son gente anónima, callada, discreta y normal, que me hacen la vida feliz y me iluminan con su sencillez». Toda una declaración de principios en un artista consagrado en más de treinta años de carrera.
Este polifacético artista -cantante, compositor, actor, presentador y tantas otras cosas- nacido en Panamá, pero de nacionalidad española, heredó, sin duda, la maestría de sus padres: el torero Luis Miguel Dominguín –que gustaba de calificarse a sí mismo como el «número 1» de entre los matadores- y la bellísima actriz italiana Lucía Bosé.
Aunque la composición y la interpretación, como cantante y actor, son sus facetas más conocidas, Miguel Bosé también ha sido presentador de televisión en diversos países, colaborador en causas humanitarias y, como sorpresa añadida, está escribiendo una novela. «Si no se complican las cosas, creo que mi novela verá la luz a finales de 2009». Indudablemente, Miguel tiene las características de los artistas del Renacimiento, a los que admira desde niño: «si pudiera elegir, me encantaría trabajar con Leonardo Da Vinci, mi gran maestro desde que tenía 14 años».
Tuvo el privilegio de crecer en un ambiente rodeado de arte y de cultura. Entre los amigos íntimos de su familia se encontraban Pablo Picasso, quien le inscribió en una conocida escuela de danza clásica, y Ernest Hemingway. Como padrino en su bautizo tuvo a Luchino Visconti, quien le ofreció el papel de Tadzio en su película «Muerte en Venecia», cuando apenas contaba 14 años. La frontal oposición de su padre, le obligó a renunciar.
Siendo aún un adolescente, a principios de los setenta, se trasladó a Londres, con el fin de estudiar Economía, pero, con sus antecedentes artísticos, su vida no iba a transcurrir por esa vereda. Decidió apuntarse a la escuela de mimo y danza de Lindsay Kemp y, posteriormente, prosiguió sus estudios de danza con Maurice Béjart. De vuelta a España, en 1975 y de la mano de Camilo Sesto, entra de lleno en el mundo de la música. Su primer gran éxito se produce en 1977, cuando apenas cuenta 21 años: la canción «Linda» arrasa en listas de los discos más vendidos. «Mi libertad» y «Amiga» también corroboran
su triunfo a partir de este primer álbum.
Un año después, el álbum «Miguel Bosé» confirma su éxito de masas y le permite iniciar una fulgurante y exitosa carrera internacional. España, Italia, Iberoamérica se rinden ante el artista y sus fans se cuentan por millares. El siguiente LP, «Chicas» (1979) contiene «Superman», una de las canciones más escuchadas entonces y ahora.
La confirmación de su gran éxito se produce con la publicación en 1980 del álbum «Miguel», el más importante de su primera etapa. Contenía los éxitos «Morir de amor» y «Te amaré» y en la portada del disco, Miguel aparecía vestido de torero, como homenaje a su padre.
Pero Miguel Bosé, poseedor de una enorme cultura y una tremenda sensibilidad, no puede aceptar ser sólo un fenómeno de masas etiquetado como ídolo de quiceañeras. En 1984 da un giro a su carrera artística y empieza a grabar temas propios, dirigidos a un público más maduro y comprometido. El álbum «Bandido», con las canciones «Sevilla» y «Amante bandido» es una clara muestra del cambio operado en el artista.
Preguntado acerca de su secreto para la composición, que le hace tocar diversos estilos y evolucionar en sus creaciones, el cantante afirma «compongo por necesidad, por impulso ». Acerca del cariño que, a lo largo de treinta años de carrera, recibe de su público, considera que «mi entusiasmo renueva el vuestro y viceversa. Además, la actitud del público que me sigue me obliga a ser a cada paso más y más libre».
«Salamandra» y «XXX». Los siguientes álbumes, afianzan su nueva imagen y las giras internacionales de promoción le deparan éxitos en multitud de países, incluido Estados Unidos. Tras un descanso, graba un nuevo álbum «Los chicos no lloran», algo más comercial, cuyo éxito estaba garantizado, y rueda, a las órdenes de Pedro Almodóvar, la película «Tacones lejanos», en la que interpreta a un juez travestido.
Tras la publicación de «Laberinto» y «Bajo el signo de Caín», que también triunfan, como todos sus álbumes, y su interpretación en la película «Libertarias» de Vicente Aranda, inicia una particular etapa de homenajes con el LP «Once maneras de ponerse un sombrero», que recoge algunas de sus canciones latinas preferidas o «Por vos muero», en el que
participan importantes artistas españoles y extranjeros como Alejandro Sanz, su gran amigo. El disco era, en esta ocasión, un homenaje al mundo del cine y las bandas sonoras y le permitió ofrecer una gira internacional con orquestas sinfónicas. Su sensibilidad queda patente cuando confiesa que «la clave para componer es no perder la curiosidad por lo que a uno le emociona». Si le preguntas cuáles son las cosas que le pueden interesar o emocionar en ese proceso creativo, afirma sonriendo que «cualquier cosa, una conversación, una noticia, una poesía, una mirada o, porqué no, una sonrisa».
Los conciertos incluidos en «Girados», compartiendo cartel con Ana Torroja supusieron un nuevo aldabonazo en su carrera y demostraron su éxito ante un público que, tras 25 años de carrera, aún le seguía allá donde actuara.
La grabación de su último disco, «Papito», en 2007, donde recopila sus más grandes éxitos, cantándolos a dúo con varios cantantes de talla internacional se convierte en un éxito sin fronteras. Su intención era convertirlo en un homenaje a sus treinta años de carrera y ha contado con la colaboración de artistas de talla mundial. «En el primer CD, dice Bosé, hay quince canciones mías en las que invité a quince amigos para celebrar con ellos este cumpleaños. La gran mayoría ha escogido el tema que quería cantar, así que la selección real la hicieron ellos. De este modo, Ricky Martin tenía claro que quería
interpretar «Bambú»; Julieta Venegas, «Morena Mía»; Paulina Rubio, «Nena»; Amaia Montero, «Sevilla»…». Cuádruple disco de Platino y trece semanas como nº 1 de ventas en España. Triple disco de Platino en México, donde pemaneció 15 semanas consecutivas en el nº 1 de ventas. Disco de Oro en Estados Unidos, con cerca de 120.000 copias vendidas. Disco de Platino en Chile y Venezuela. Y Disco de Oro en Argentina, Colombia y Ecuador. En Italia ha recibido el Disco de Platino, manteniéndose más de 6 semanas en el nº 1 de ventas con más de 120.000 copias vendidas. El disco fue acompañado por la gira Papitour y fue premiado con el Premio Ondas al mejor álbum del año 2007.
Un hombre comprometido En marzo de 2008 participó en el multitudinario concierto Paz sin Fronteras sobre el Puente Simón Bolívar, situado en la ciudad de Cúcuta, que une a Colombia de Venezuela, junto a otros grandes cantantes como Carlos Vives,
Alejandro Sanz, Juan Fernando Velasco, Juan Luis Guerra y Ricardo Montaner. Al evento asistieron aproximadamente 300.000 personas, y fue transmitido a muchos países del mundo. Los temas que interpretó fueron: Partisano, Te amaré, Si tú no vuelves, Amante bandido, y Nada particular cantada a duo con Juanes.
Otra muestra de su compromiso lo constituye su pertenencia a la fundación ALAS, como presidente del consejo de activistas. América Latina en Acción Solidaria (ALAS) es una fundación integrada por varias personalidades del medio artístico y la sociedad civil, cuya misión es mejorar la salud y educación de los niños de América Latina a través de generación de conciencia y programas sociales.



